Desarrollo Personal. Arriésgate y hazte cargo de tus resultados.

ext(5)

De una u otra manera, la vida se basa en un estado continuo de asumir riesgos y tomar decisiones, mediante las cuales, una vez que comprendemos la real importancia de hacerlo bajo nuestra total responsabilidad, es cuando realmente vivimos y asumimos nuestra libertad y total control de nuestra realidad, tanto interior como exterior.

Cada vivencia, cada nueva experiencia, en los distintos ámbitos, aspectos y escenarios de nuestra vida, nos obliga a asumir un rol protagónico que sin lugar a dudas, conlleva el aprender a resolver conflictos, asumir roles, evaluar opciones, en fin, fracasar y triunfar continuamente.

Pese a ello, muchas veces, sea por falta de autoestima o de autoconfianza en nuestras propias competencias y posibilidades, herimos nuestra propia autopercepción, al no permitimos avanzar por miedo al fracaso. Nos congelamos ante la idea de fracasar, de equivocarnos, de no saber tomar la mejor decisión.

No tiene nada de malo, recurrir de vez en cuando a personas de nuestro entorno afectivo y social, a las cuales admiramos, por sus sabios consejos o mayor experiencia de vida, para solicitarles apoyo en nuestras toma de decisiones.

El problema aparece cuando no somos capaces de decidir por nosotros mismos, y más allá de buscar consejo, en realidad nos hacemos dependientes de lo que opinan o dicen los demás de nosotros, por lo tanto, les otorgamos en demasía, el cetro de la toma nuestras decisiones, sobre aspectos inherentes a nuestra propia vida.

Y ¿qué pasaría si los demás, se equivocan al aconsejarnos o en direccionarnos? Entonces, será más que evidente, proceder a proyectarles la culpa por todo lo malo que nos pueda suceder, como consecuencia de las malas decisiones. He aquí, como podríamos autoevaluarnos y dejar entrever, desde que perspectiva asumimos nuestra capacidad de decisión en nuestro entorno.

Para comprender esto, nos situaremos en dos diferentes formas de elegir, una será la del actuar bajo un Locus de Control Interno y la otra será la del elegir hacerlo desde un Locus de Control Externo.

El locus de control, teoría acuñada por el Psicólogo Julian B. Rotter, es aquel punto de vista del ser humano, que le permite interactuar con su entorno, a través de dos perspectivas. Una perspectiva encausada por la autorresponsabilidad, cuando es Locus Interno, y la otra, será la del Locus Externo, mediante la cual culpabilizamos a los demás, es decir nos sentimos victimas del destino y sin posibilidad de defendernos ante las circunstancias.

Intentemos comprender este concepto a través de lo siguiente, cuando el Locus de Control es Interno, sabremos por ejemplo, que nuestra felicidad depende de nuestras actitudes, acciones y decisiones, es decir, de lo que hacemos o no para alcanzarla; mientras que cuando el Locus de Control es Externo, siempre estaremos buscando pretextos y generalmente culpabilizaremos a los demás porque asumiremos que la felicidad proviene de afuera, es decir de las personas, de la suerte, etc.

Entonces debemos entrenarnos en ver la perspectiva desde nuestro Locus de Control Interno, lo cual no lleva a asumir nuestras decisiones y acciones bajo el constante riesgo de fracasar en el intento.

Siempre debemos recordar que fallar al fin de cuentas, no será un mero fracaso sin enseñanzas ni moralejas, sino que cada fracaso, nos acerca un poco más a lo que consideramos nuestro éxito, es decir, cada error, nos otorga una mayor experiencia, a su vez que nos brinda nuevas luces acerca de cuál camino seguir o no en nuestro futuro próximo.

Siempre me agrada en la psicoterapia, a mis pacientes situarlos en el contexto, de que es sólo a través del fracaso, como al final del aprendizaje del mismo, alcanzamos el éxito. Me gusta nombrar como ejemplo vivencial, la analogía de la creación de la bombilla eléctrica mediante la patente del Inventor Thomas Alba Edison, quien tuvo que experimentar con seis mil fibras diferentes, entre vegetales, minerales, animales e incluso con fibras humanas, en un constante torrente de fracasos, y de cómo al final logró descubrir la factibilidad de la fibra de Tungsteno, como único metal que soportaba aquella incandescencia capaz de producir luz y mantenerse firme en el intento.

¿Qué hubiera acontecido si Edison, no hubiera asumido aquel riesgo de fracasar continuamente, y se hubiera dejado acobardar por las circunstancias, mientras fracasaba una y otra vez en cada intento mediante el ensayo y error de sus experimentos?

Aprendemos de nuestros errores, pero lamentablemente desde pequeños se nos enseña a no fracasar. Por ello, cuando lo hacemos, en vez de aprender, desde nuestro Locus de Control Interno, solo nos enfocamos en no demostrarlo hacia los demás, es decir caemos en ver nuestra realidad solo desde nuestro Locus de Control Externo.

Recuerda la máxima: “Si tú no eres capaz de tomar tus propias decisiones, entonces, alguien más decidirá por ti”… y eso implicará que estas decisiones pueden no ser las mejores para ti.

Por ello…asume los riesgos necesarios y por más que fracases, jamás dejes de tomar tus propias decisiones!!

Nos veremos en la próxima entrada del blog.

Avatar

Dr. Jorge Alex Pedraza Medina

Autor desde:  8 octubre, 2017

Psicoterapia orientada hacia niños, adolescentes y adultos con enfoque Humanista Integrativo, 15 años de experiencia a nivel Prevención, Diagnóstico e Intervención Clínica.

Psicólogo Clínico para BISA SEGUROS S.A.
Psicólogo Clínico para NACIONAL SEGUROS VIDA Y SALUD S.A.
Psicólogo Clínico para ALIANZA Grupo Asegurador