Los principales trastornos menstruales

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Entre la menarquía, primera regla, y la menopausia, la mujer desarrolla toda su capacidad de procrear. El ciclo menstrual puede sufrir cambios en su duración, regularidad o de cantidad en el sangrado. Te explicamos detalladamente todos los trastornos que pueden afectar a las féminas durante su etapa fértil.<

Entre la menarquia (entendemos por tal la edad a la que una mujer presenta su primera menstruación. Suele situarse sobre los 11 ó 12 años, aunque en los últimos años estamos viendo que la edad en cuestión se va avanzando generación a generación) y la menopausia (hablamos de menopausia cuando la mujer lleva sin sangrado menstrual, al menos, un año. La edad varía entre las mujeres; pero suele situarse sobre los 50 +/- 2 años de edad) la mujer desarrolla toda su etapa fértil, su capacidad de procrear. Y todos sus ciclos menstruales. Éstos, en la mayoría de mujeres, suelen ser regulares, algo dolorosos (no siempre), y de duración y cantidad de sangrado superponibles entre ciclos, sin una variación demasiado acentuada de un ciclo a otro.

Sin embargo, no es infrecuente que una mujer presente alguno de los trastornos que vamos a explicar a continuación. En esencia, son alteraciones que afectan, bien al ritmo de aparición de la menstruación, bien a la cantidad de la misma, bien a las molestias asociadas al propio ciclo. Vamos a revisar estos trastornos. Y para ello, los clasificaremos en diferentes categorías:

Trastornos según la cantidad de sangrado menstrual

Amenorrea: en sentido estricto, hablamos de amenorrea para referirnos a la ausencia de menstruación. Estaríamos ante una amenorrea primaria cuando la mujer nunca ha tenido la menstruación y una amenorrea secundaria cuando, habiéndola tenido anteriormente, deja de presentarse por alguna razón (la más frecuente, la presencia de un embarazo). La amenorrea primaria suele deberse o asociarse a algún tipo de retraso relacionado con el desarrollo hormonal.Conviene, en estos casos, buscar el motivo por el que la mujer adolescente no menstrúa. Comenzamos dicho estudio en la mujer de 14 años que aún no presenta ningún signo de desarrollo puberal; o a partir de los 16 años, si la mujer ya presenta el resto de signos de desarrollo puberal (botón mamario, vello púbico…)

Hipermenorrea o menorragia: ambos términos son superponibles. Y en esencia, se refieren a una menstruación en mayor cantidad de lo normal. Algunos tratados de ginecología cifran la cantidad límite en 80 ml de menstruación, o bien, una duración superior a los 7 días.

Hipomenorrea: menstruación que dura menos de lo habitual; o bien, en menor cantidad de lo que suele presentar regularmente la mujer en cuestión.

Trastornos según las molestias asociadas al ciclo

Dismenorrea: dolor a nivel de zona de hipogastrio (bajo vientre) asociado a la menstruación. Puede, aunque no siempre es así, ser debida a algún problema a nivel de ovarios (presencia de quistes, por ejemplo).

Trastorno de la regularidad del ciclo

Ataxia menstrual: Los médicos utilizamos estos términos para referirnos a la presencia, en una misma mujer, de ciclos menstruales irregulares, de diferente duración entre sí. Son aquellos casos en que una mujer no sabe cuándo le va a venir la siguiente menstruación.

Trastornos según la duración del ciclo

Se considera normal que un ciclo dure entre 21 y 35 días; sí que se considera esencial que, en una misma mujer, la duración sea siempre, aproximadamente, la misma). Si esto no sucede, nos encontramos ante:

Polimenorrea/proiomenorrea: estamos ante ciclos menstruales reducidos respecto a la duración que se considera normal. Esto es, ciclos de duración inferior a los 21 días.

Oligomenorrea/opsomenorrea: ciclos más largos de lo considerado “normal” (es decir, de duración superior a los 35 días).

Otros trastornos

Pueden existir otros trastornos menstruales cuya causa no sea necesariamente hormonal.

Criptomenorrea: existe ciclo menstrual, pero la menstruación no sale al exterior debido a que existe algún obstáculo (un himen imperforado, por ejemplo) que impide la salida de la misma.

Metrorragia: hablamos de metrorragia para referirnos a cualquier sangrado procedente del “metros” (útero). Evidentemente, no tiene la misma importancia un sangrado procedente de la matriz durante la época “fértil” de la mujer (entre la menarquia y la menopausia), que un sangrado que aparezca después de haber pasado la menopausia. En este segundo caso, conviene realizar un estudio a conciencia para buscar el origen de dicho sangrado (en muchas ocasiones, miomas, o bien, algún tumor que ha de ser estudiado).

Fuente: doctissimo.com

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Dra. Rosario Palacios Parada

Autor desde:  27 octubre, 2017

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