Adolescentes y ejercicio físico

Adolescentes y ejercicio físico

Que recomendaciones podrian darnos para adolescentes que van al gimnasio respecto al tipo de ejericios y la nutrición

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Galenored Int'l

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Los adolescentes han de afrontar muchas presiones sociales y académicas nuevas, aparte de tener que lidiar con los cambios físicos y emocionales propios de la adolescencia. Los estudios indican que, como promedio, los adolescentes dedican más de 7 horas y media diarias a distintos medios, como ver la televisión, escuchar música, navegar por Internet y jugar a videojuegos. No es de extrañar que los adolescentes parezcan no poder encontrar el momento para hacer ejercicio o que sus padres no consigan motivarlos para que estén activos.

Los padres deben intentar ceder el control a los adolescentes sobre la forma en que deciden mantenerse activos físicamente. Los adolescentes se están definiendo a sí mismos como individuos y quieren tomar sus propias decisiones, de modo que son reacios a hacer otra cosa más de las muchas que ya les mandan. Enfatice que no importa qué hagan; basta con que sean activos físicamente de forma regular.

Si está preocupado por lo poco en forma que está su hijo en edad adolescente, consulte a su médico. Es posible que los adolescentes con sobrepeso o muy sedentarios tengan que empezar poco a poco, y el médico les puede recomendar programas o ayudarles a desarrollar un plan de actividad física.

Los adolescentes que padecen afecciones médicas crónicas o discapacidades no deben ser excluidos de las actividades físicas. Es posible que se deban modificar o adaptar algunas actividades, y que otras sean demasiado arriesgadas, en función de la afección concreta que padezcan. Hable con el pediatra sobre qué actividades son seguras para su hijo.

Y algunos adolescentes se exceden en las actividades físicas que practican. Los jóvenes atletas, sobre todo los que hacen gimnasia rítmica, lucha libre o danza, pueden sentirse presionados para perder peso. Si su hijo adolescente se niega a comer ciertos grupos de alimentos (como las grasas), se preocupa excesivamente por su imagen corporal, parece estar haciendo ejercicio de forma compulsiva o sufre un cambio de peso repentino, hable con su médico o pediatra.

Otro aspecto peligroso es el uso de esteroides, sobre todo en los deportes donde se valora el volumen y la fuerza. Hable con el médico si sospecha que su hijo está utilizando esteroides u otra sustancia para mejorar su rendimiento físico.

Por último, hable también con él si su hijo se queja de dolor al hacer deporte o ejercicio

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