Prueba de Papanicolaou: ¿Cada cuánto hay que realizarla y a qué edad?

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La prueba de Papanicolaou es un test médico que sirve para detectar un posible cáncer de cérvix en la mujer, así como otros problemas relacionados con el aparato reproductor femenino. Se denomina así como homenaje a uno de los médicos pioneros en el diagnóstico de este tipo de cáncer, Georgios Papanicolau aunque comúnmente también se la llama citología exfoliativa, citología vaginal o prueba Pap.

El objetivo de la prueba de Papanicolaou es encontrar células anormales en el cuello del útero, es decir, en un estado previo al del cáncer. Estas células todavía no presentan los síntomas de la enfermedad y tratarlas para evitar que esta aparezca es más sencillo. También nos ayuda a saber si hay algún tipo de infección o una inflamación que afecte a la buena salud de la mujer.

Esta prueba se realiza en un centro médico, un hospital o una clínica tanto públicas como privadas con especialidad en ginecología. No requiere de un equipo demasiado específico para tomar la muestra porque lo que podrás realizártela en la mayoría de los centros.

¿EN QUÉ CONSISTE?

Normalmente esta prueba suele acompañarse de un examen pélvico en el que el ginecólogo comprueba el estado del útero, la vagina, los ovarios, las trompas de Falopio, la vejiga y el recto. Para ambas, el profesional utiliza un espéculo. Se trata de un instrumento que se introduce en la vagina y que permite observar su interior ensanchándola. No es un proceso doloroso aunque puede ser algo incómodo. El ginecólogo extraerá una muestra de tejido del interior del cuello del útero con un raspador o un cepillo cervical de pequeño tamaño. Después la coloca en una lámina de vidrio y pasará a su posterior análisis en un laboratorio. Además de este especialista, también pueden realizar la prueba enfermeros practicantes, matronas y asistentes médicos.

¿A QUÉ EDAD DEBO REALIZÁRMELA Y CADA CUÁNTO TIEMPO DEBO HACÉRMELA?

La citología es una prueba de gran importancia y toda mujer debería realizársela desde que es sexualmente activa (incluso si deja de serlo) o a partir de los 18 años como medida de precaución ante un posible problema de salud. No hay límite de edad para dejar de someterse a esta prueba, ni con la llegada de la menopausia y ni siquiera si se han sometido a una histerectomía (extracción del útero).

Será el ginecólogo el que la prescriba con la regularidad que considere necesaria en cada caso aunque lo recomendable, en general, es realizarla una vez al año, con cada revisión. Si no se tienen antecedentes, ni personales, ni familiares, de este problema y tras varios años consecutivos de resultados negativos, quizá el ginecólogo prefiera alargar el plazo entre las pruebas de Papanicolau. Puede parecerte tedioso hacerte la Pap una vez al año pero lo mejor para la salud es prevenir, recuérdalo.

No podrás someterte a una citología si estás menstruando. Deberás esperar a que termine el ciclo aunque lo mejor es realizarla entre los días 10 y 20 desde que te vino la regla por última vez. Ten en cuenta que el objetivo del médico será extraer una muestra de tu útero así que evita el lavado vaginal (interior) los días previos a la prueba, así como el uso de medicamentos en esa zona que no estén prescritos por el médico para ese momento ya que podrían interferir en los resultados de la prueba.

RESULTADOS ¿ANORMALES?

Descifrar los resultados no es tarea sencilla, así que lo mejor es que le dejes esa parte a tu médico, él será quién te advierta de los posibles riesgos para tu salud. Sin embargo, hay una serie de términos que sí que te conviene saber para que no te lleves sustos innecesarios. Un resultado ‘anormal’ puede significar varias cosas. Que las células se vean anormales no quiere decir que se trate de cáncer. Esta prueba se realiza para detectar precánceres, problemas que si no se solucionan pueden (o no) conducir al cáncer.

Si tu médico habla de displasia significa que las células del cuello del útero han cambiado de apariencia pero no están atacando zonas sanas. También puede referirse a una lesión intraepitelial, eso quiere decir que la anormalidad se encuentra solo en las capas superficiales de las células. Otro término que se utiliza en estos casos en neoplasia intraepitelial cervical y que quiere decir que las células crecen de forma diferente a la común. Y por último, el especialista también puede referir un carcinoma, un cáncer preinvasor, que todavía no se ha extendido a los tejidos más profundos, que es lo que ocurriría con un cáncer invasor del cuello del útero.

¿CUÁL ES SU RELACIÓN CON VPH?

El Virus del Papiloma Humano es un tipo de virus que puede ser trasmitido sexualmente y que puede generar verrugas. De los 70 tipos de VPH, solo 15 tienen relación con el cáncer de cuello de útero, aunque hay 30 que pueden llegar a infectarlo.

Se considera que el Virus del Papiloma Humano es un factor de riesgo para la mujer de padecer un posterior cáncer así que se deben tomar precauciones para no contraerlo. El grupo de edad que mayor probabilidad tiene de contraerlo son las mujeres de entre 16 y 20 años con una vida sexual activa, sobre todo si tienen diferentes compañeros sexuales. El uso del preservativo es imprescindible para evitar el contagio, incluso con el sexo oral. Y por supuesto, realizándose exámenes ginecológicos que incluyan la prueba de Papanicolau.

Fuente: bekiapareja.com

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Dra. Lenny Jordan Peralta

Autor desde:  26 octubre, 2017

- Facultad de Medicina
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